domingo, 3 de mayo de 2009

Zapatero en calzados baratos


Ahora mismo no sabía si entrar o no. Dudaba, de esas ocasiones en que uno siente que entrar y liberar una energía dentro de uno mismo, dentro de sí, pues es un deber no con uno, sino con el resto que vibra lo que somos y dejamos de ser en estela de pasitos baratos. Hoy así me siento, como un zapatero en calzados baratos, como un estropeado y maltrecho botín que ha sido pisado lo suficiente para amoldarse a la horma de alguien pero, que no por ello siente que eso deba suceder siempre, o que no lo remienden, solo espera que la suela soporte el peso de quien carga y el valor de ello sea eminente, importante, suficiente y abyacente a lo que al final logra: transportar.
Elegí unos botines en verde, como el bosque es mi lugar preferido pues topé unos y anda, que más hubiera dado si fiel a la tradición de alguien más tomo una mirada de mis pies, pero como es mejor el verde, pues verde y botas, rotas y flojas y no una imagen con sombra que no va mal, fue idea buena y de la nada salió.
Ya para este minuto me fluyen las ideas, no sé si buenas o malas pero fluyen, es así la escritura, nunca das con el hilo negro, solo algunos que han sido tocados con la comprensión divina o capacez de cronicar de manera simple y real, es que pueden plazmar lo que otros intentamos teorizar sin razón, con justa desmedida de nuestra pasión por ese algo que no siempre entendemos: nosotros mismos.

Estoy enfadado. Quizá me enfado de nada o quizá piense que me han enfadado, pero no es así, me enfadé yo, será pasajero quizá pero da igual, de todos modos Mario, Vigo o como gustes siempre dará un paso adelante, que más que ese esfuerzo zapatero de seguir pisando el escudriño de los sentimientos, como grandes zancadas aladas que no quieren ni rozar eso que al llegar al suelo de nuevo, se estropeará tanto o más que nuestros botines de corcho, los más rígidos y duraderos, pero a la vez más entrañables y mordaces.


Hoy me gustaría toparme contigo, eso lo veo complicado porque ni estás aquí pero uno siente que te mira a los ojos cada que te lee, tienes ese don. Plasmas, piensas, actúas y acusas lo que sientes con el desenfado de un negado de dones y en la empresa que te atañe siempre sales airosa, latente, con bríos renovados y sobre todas las cosas, explicas ante ti lo que muchos queremos, pero lo logras para vos y así va bien.


Hace días había pensado en dedicaros una bloggeada, pero después lo creí demasiado, ahora da igual, de todos modos ya lo hago y no calzo el final, solo pienso un poco y más pa´ cansarme en ese afán y olvidarme de que siento...


No he aprendido funciones nuevas, lo siento, es escueto al mirar lo que escribo y el fondo que más da es el de que queda detrás de una palabra, de una frase mordaz o un remedo de idea.


Escucho música, me va mejor así, ya mismo no hay reflexión en mis vocales y me da lo mismo seguir o parar, pero me recordé de ti y bueno, leeré...


No sé a bien que me enfada, pero bueno descubriré muchas más cosas en el caminito, total, uno sigue y sigue y así deber ser.
"Y ahora somos como dos extraños que se van sin más como....".. el siguiente bloggeo va para esa canción...

NOTA: Escribes bien, no sé si leerás esto pero, escribes bien. Me gusta haberte topado hasta el momento por ello, me agrada, me pone a pensar. No sé más adelante que más de agrado toparé de vos.

Vigo

No hay comentarios:

Publicar un comentario